MARÍA FERNÁNDEZ-RUBÍES: LA INVITADA PERFECTA

La energía positiva, la simpatía y la elegancia de María Fernández-Rubíes la convierten en la invitada ideal. Hablamos con ella sobre sus secretos de estilismo para bodas.

Empieza el mes de abril y con él viene la temporada más amada y odiada a partes iguales, la época de las bodas, los bautizos y las comuniones. Eventos que ilusionan pero a los que inevitablemente les acompaña la eterna pregunta ‘¿qué me pongo?’. Su elegancia effortless, su estilo fresco y su cuidado por los detalles hacen de María Fernández-Rubíes todo un referente de inspiración. Aunque el lugar y la época en la que se celebra el evento son factores claves a la hora de elegir un look, María ha dado con la combinación infalible. “Un vestido midi fluído con el que me sienta a gusto, unos maxi pendientes y un maquillaje cuidado”, comenta.

 

 

“¿La combinación infalible? Un vestido midi fluído con el que me sienta a gusto, unos maxi pendientes y un maquillaje cuidado”.

VESTIDO CAMELIA
268,00€

BOLSO DIAMONCELLO NEGRO
380,00€

VESTIDO NARCISO
214,00€

SANDALIAS CAMILE
99,00€

MARÍA FERNÁNDEZ-RUBÍES

 

“Soy de las que piensan que menos es más. Y en cuanto a mi referencia de estilo, siempre ha sido mi madre”.

Vestidos de flores, de lunares, con flecos, volantes, detalles bordados… María defiende cualquier estilo de la manera que solo ella sabe, con naturalidad y mucho estilo. Aunque admite que para este tipo de eventos le gusta arriesgar, optar por colores llamativos y en tendencia y que los estampados le cuestan un poco más, parece que cada look que escoge María estuviese hecho a medida para ella. ¿Su único ‘no’? Las medias. “Nunca digas nunca, pero creo que nunca llevaría un vestido mini con medias, ya sean transparentes o negras”, confiesa. “No me encantan, y tampoco me siento cómoda llevándolas”.

 

Su secreto es apostar por tonalidades únicas y favorecedoras y por pendientes que alegran el rostro y completan la estética general del look. Pero si buscamos a María en una boda seguramente la encontremos bailando al ritmo de ‘I will survive’, el icónico tema de Aretha Franklin, con sus sandalias Tribute rosa palo de Yves Saint Laurent que le regalaron sus amigas por su boda, y con su peinado estrella: melena suelta con ondas al agua.

 

Es temporada de quitarse las capas que acompañan en invierno, de brillar con luz propia y de ofrecer nuestra versión más elegante y sofisticada sin perder la esencia propia. Para María, la raíz de su esencia reside en su icono de estilo, su madre. “Soy de las que piensan que menos es más. Y en cuanto a mi referencia de estilo, siempre ha sido mi madre”, explica. “Es una persona súper elegante y muy segura de sí misma. La admiro profundamente”.

Pero también es temporada de búsquedas infinitas hasta dar con el conjunto perfecto, temporada de dudas y de confusión sobre el protocolo. Tanto si el evento es de día como de noche, María lo tiene claro. “Un look de noche te permite ir un poco más arreglada, pudiendo llevar un vestido de paillettes, por ejemplo, un traje largo y colores oscuros”, relata. “En un look de día se puede jugar con tocados y pamelas, aunque yo personalmente no soy de llevar nada en la cabeza, ¡sería incapaz de estarme quieta!”.

 

Con un proyecto personal ya en marcha, María es incansable, es embajadora de múltiples marcas de prestigio, es viajera y siempre consigue mantener su aspecto impecable. “En mi rutina diaria nunca falta el serúm y contorno de ojos ANR de Estée Lauder y la crema hidratante Day Wear. ¡Me encanta sentir la piel súper hidratada!”, declara. Su luz y su sonrisa desprenden un buenrollismo que tiene su origen en su sistema de apoyo más cercano y en los pequeños detalles. “Para mí lo más importante es pasar el máximo tiempo posible con mi marido, mi familia y mis amigos, pasar tiempo de calidad con las personas que quiero es lo que más feliz me hace”, dice. “Y disfrutar de las pequeñas cosas y placeres de la vida como disfrutar de una buena copa de vino viendo un atardecer en la playa con Manu”.

Cool Committee #18

Marta Hazas